Nunca sabréis quiénes son vuestros amigos hasta que caigáis en desgracia.
Tan tranquilas son las personas honradas y tan activas las pícaras, que a menudo es necesario servirse de las segundas.
La mayor parte de aquellos que no quieren ser oprimidos, quieren ser opresores.
La envidia es una declaración de inferioridad.
Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo.
El amor es una tontería hecha por dos.
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