Sé breve en tus razonamientos, que ninguno hay gustoso si es largo.<br />
Sé breve en tus razonamientos, que ninguno hay gustoso si es largo.
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
¿Qué locura o qué desatino me lleva a contar las ajenas faltas, teniendo tanto que decir de las mías?
Cada uno es como Dios le hizo, y aún peor muchas veces.
Esta que llaman por ahí Fortuna es una mujer borracha y antojadiza, y sobre todo, ciega, y así no ve lo que hace, ni sabe a quien derriba.
Al bien hacer jamás le falta premio.
Sé breve en tus razonamientos, que ninguno hay gustoso si es largo.
Adonde interviene el favor y las dádivas, se allanan los riscos y se deshacen las dificultades.
De las miserias suele ser alivio una compañía.
La abundancia de las cosas, aunque no sean buenas, hacen que no se estimen, y la carestía, aun de las malas, se estima en algo.
La ingratitud es hija de la soberbia.